Noche de horror en el Vista Hermosa 2: dormía con sus hijos, entraron a su casa e intentaron violarla

Noche de horror en el Vista Hermosa 2: dormía con sus hijos, entraron a su casa e intentaron violarla

-Imagen ilustrativa-

Catia dormía junto a sus hijos como cualquier noche, a mitad de la madrugada, escuchó los gritos de susto de sus hijos y se levantó alarmada. Fue en ese momento cuando sintió que alguien la agarró, la arrojó sobre sus nenes y comenzó a golpearla en la cabeza, incluso, buscó bajarle los pantalones. Los hijos pudieron escapar de la escena, ella pudo salir cuando la persona agresora escapo tras recibir una patada. La policía, que tardó en llegar, aún investiga el caso.

El hecho ocurrió la noche del sábado pasado, madrugada del domingo, en el Barrio Vista Hermosa 2 de nuestra localidad. Catia vive con su hijo de 11 y su hija de 9 años. La familia tuvo una noche para el olvido, pero espera que atrapen a quien ella asegura que era un hombre.

La protagonista de la terrorífica noche habló con el programa radial ’60 minutos con InfoCaleta’ y contó que todo sucedió «alrededor de las cinco menos cuarto, yo estaba durmiendo con mis hijos en mi habitación, ellos empezaron a gritar, me levanté, los mire y les pregunté que pasaba, a la segunda vez que les digo que pasa, ya lo tenía el tipo agarrándome del cuello y del brazo». Sin embargo, entre tanto miedo y horror, la mamá de los pequeños pudo confirmar que «a los chicos no les hizo nada».

Al se consultada por el lugar por el que pudo haber ingresado al hogar, Catia aseguro que «entró por la ventana de atrás, por el dormitorio de los nenes. Cuando él me agarra, me tira contra mi nene tapándome con la frazada, en un momento lo empuje, logro salir de ahí y mis hijos se escapan a la cocina».

Catia continúa detallando la traumante situación vivida, «ahí el tipo me vuelve a tirar sobre la cama y me pegaba todo el tiempo, lo único que veía es que el estaba todo tapado, no le pude ver la cara».

Mientras ella era golpeada, su hijo y su hija, de tan solo 11 y 9 años, tuvieron la valentía de enfrentar al agresor, «mis nenes todo el tiempo le pegaban con la escoba, se le subía encima, le gritaban que me suelte», cuenta Catia, «yo todo el tiempo trataba de cubrirme la cara porque él me daba piñas, me quería pegar todo el tiempo en la cabeza».

Soportando la horrible situación, Catia solo pensaba en sus hijos, al agresor «lo trataba de tranquilizar porque miraba los nenes, yo le decía que si quería las cosas de la casa se lleve lo que sea. El tipo nunca me dijo nada, miraba a los nenes, me miró a mí en un momento y me quiso bajar el pantalón».

Ese instante fue el momento clave, «fue donde me pude escapar, le pegué una patada y ahí el saltó y se fue. Los nenes se van corriendo asustados a la cocina y yo me voy atrás de él, llamo por teléfono para pedir auxilio y el tipo se va».

Mientras el atacante escapaba, la hija de Catia llamaba a sus abuelos y personas que ayudaron llamaron a la policía, «la policía tardó un montón en llegar a mi domicilio», aseguró.

En cuanto a sus lesiones, Catia contó que solamente le quedaron golpes y afirmó no tener sospechas de nadie y agradeció su familia y amigos «que todo el tiempo estuvieron acompañándome, me llamaron por teléfono, de alguna u otra manera siempre se hicieron presentes, pero es muy difícil todo esto».

Por otro lado, la víctima declaró que no sabe cual fue el trabajo realizado por los oficiales, ya que cuando la policía llegó estaba bajo una crisis de nervios, «no sabría decir si hicieron rastrillaje o qué trabajo hizo la policía, los primeros que salieron a ver fueron mis familiares cuando mi hermano logra quedarse conmigo, salieron a buscar por todos lados, anduvieron recorriendo».

Los datos a tener en cuenta es que el agresor tenía un pantalón azul con franja amarilla, aparentemente de boca, «fue lo que vi porque en el forcejeo cuando el tipo se me tira encima y desde donde logró ver el pantalón», precisa Catia, «la campera negra encima», dice afirmando con mucho dolor que más no pudo observar, debido a que su habitación estaba oscura.

Catia cuenta que está mentalizada en la esperanza de que encuentren a la persona que, según su hija e hijo, tenía olor a caca y alcohol, y aclara que por los nervios, en el momento ella no lo pudo sentir.

Por último, destaca efusivamente que «el tipo sabía a donde entraba, tenía todo armado, ahora está todo en investigación», finalizó.

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