Motoqueros caza ladrones: por la inseguridad, se organizan con gas pimienta, cuchillas y garrotes para defenderse

Motoqueros caza ladrones: por la inseguridad, se organizan con gas pimienta, cuchillas y garrotes para defenderse

Lejos de los dichos de la ministra Sabina Frederic, las calles del Gran Buenos Aires son tierra de nadie. El blanco son los delivery, por sus motos y por los pocos pesos que llevan con ellos gracias a las propinas.

Mientras la ministra de seguridad Sabina Frederic dice que Suiza es más segura pero también más aburrida, los motociclistas que se ganan la vida como delivery en el conurbano bonaerense se “divierten” mucho todos los días. Se “divierten” escapando de los robos de los motochorros, se “divierten” escapando de sus golpes y de sus balas; se “divierten” tratando de llegar vivos a sus casas.

Los ataques son permanentes en todo el Gran Buenos Aires y a cualquier hora. Los delivery son blanco por sus motos y también por los pocos pesos que pueden llegar a tener encima por el pago de sus entregas o por las propinas que reciben. A ellos, la policía los para varias veces al día para pedirles la documentación necesaria pero a los motochorros no los para nadie, a tal punto que ni les preguntan por qué no usan casco.

A Daniel, en Merlo, le robaron dos motos en los últimos meses y perdió el 50 por ciento de su visión del ojo izquierdo por los golpes que los motochorros le dieron la última vez. A Nora le mataron a su hijo en Ituzaingó mientras esperaba que el cliente la abriera la puerta para entregar un pedido.

Historias como estas son permanentes y nada “divertidas” a pesar de la irresponsable e indolente definición de la Ministra se Seguridad.

En Quilmes se hartaron de estar hartos y se organizaron para defenderse entre ellos ante el abandono absoluto de las fuerzas de Seguridad. Se monitorean con los celulares y se defienden entre ellos. Un grupo, directamente, va a la “caza” de motochorros, lo que convierte a las calles en tierra de nadie.

Muchos delivery trabajan llevando armas, gas pimienta, cuchillas, garrotes. Parece que van a la guerra, pero solo van a entregar pizzas.

Saben que están en peligro y que pueden perder la vida, pero se la juegan porque quieren defender su fuente de trabajo. Les han hecho miles de promesas pero están cada día más inseguros.

Claramente no es “divertido” vivir así. Mientras tanto, los responsables políticos del caos de la inseguridad que se vive en las calles parece que sí se “divierten” detrás de la comodidad y de la seguridad de un escritorio.

Fuente: tn.com.ar

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