Paralizaron la vacunación tras amenaza de sabotaje a las dosis

Paralizaron la vacunación tras amenaza de sabotaje a las dosis

El Ministerio de Salud está tomado por un grupo de trabajadores que fue contratado por la pandemia. Laura Beveraggi y Germán Aballay dijeron a La Opinión Austral que quisieron dañar el sistema de refrigeración de las vacunas. Hoy no habrá distribución de dosis.

Un grupo de trabajadores que fueron contratados por el Ministerio de Salud para cubrir la demanda hospitalaria que impuso la pandemia de coronavirus inició una virulenta protesta, que pone en peligro la continuidad de la inmunización en toda Santa Cruz.

Se trata de enfermeros y enfermeras que no están sindicalizados, quienes se autoconvocaron para reclamar continuidad y el pago de las horas extra al nivel que se mantenía durante los peores momentos de la crisis sanitaria. Entonces, las horas se abonaban al 300%, algo que se modificó por la merma de casos.

Durante varios días, el grupo recibió la misma respuesta negativa por parte de las autoridades sanitarias, respecto de que no es posible para el Estado contratar a personas cuando no hay una demanda realque en su momento sí existió.

Aún así, el tono de la protesta fue escalando y llegó a la rotura de vidrios en el hospital de Río Gallegos, además del intento de impedir la vacunación en el Complejo Cultural.

El punto de mayor algidez hasta ahora se produjo en la tarde de este jueves, cuando un grupo que se encontraba apostado afuera del Ministerio se abalanzó sobre la camioneta en la que se encontraba el ministro Claudio García.

En las imágenes se ve que incluso una de ellas se coloca delante del vehículo y otras abren las puertas traseras. El ministro iba de acompañante y el chofer decidió no frenar y, en su lugar, avanzar lentamente.

Luego de este episodio, el ministro decidió que hoy no se presente el personal que cumple funciones en las instalaciones de Autovía 17 de Octubre.

Boicot

En el Gobierno encendieron las alertas este miércoles, cuando el grupo amenazó con llevar a cabo un boicot contra las dosis que Santa Cruz estaba distribuyendo a todas las localidades.

La forma de llevar adelante este cometido -según revelaron otros trabajadores que no estuvieron de acuerdo- sería tomando el sector del Hospital Regional de Río Gallegos, dañando los equipos de refrigeración.

El reclamo es por la incorporación al sistema de Salud de manera efectiva, la disminución de la carga horaria y la contabilización como dobles las horas trabajadas los días domingos en base a la Ley de Contrato de Trabajo.

Desde Salud entienden que si bien ya se les manifestó que sus contratos tienen fecha de caducidad, la intención es que, cuando finalice la pandemia, se pueda evaluar la posibilidad de incorporarlos al sistema en forma efectiva para oxigenar la carga de los enfermeros regulares. Hoy, sobre todo con la aparición de nuevas cepas, nadie puede garantizar que la normalidad sanitaria sea aquello que conocimos previo al 20 de marzo.

“Acción delictiva”

En declaraciones a La Opinión Austral, el secretario de Estado de Salud, Germán Aballay, relató que “por estas horas el edificio del Ministerio de Salud se encuentra tomado por personas que cortaron la ruta nacional 3 y se metieron a través de acciones de intensa violencia”, pero además, que esto “no responde a reclamos que puedan provenir del movimiento obrero organizado, sino de un grupo de personas que no están agremiadas y representan intereses personales o quizás vinculados con la oposición política”.

Aballay dijo que si bien los conflictos se discuten en paritarias o con referentes elegidos por los trabajadores y trabajadoras, en este caso, también fueron recibidos en reiteradas ocasiones.

Laura Beveraggi fue agredida verbal y físicamenteCompartir

“El grupo fue recibido en el hospital por la conducción, entre ellas Laura Beveraggi que fue agredida verbal y físicamente y claramente fue violencia de género”, reveló Aballay.

Para el funcionario “estos actos se vienen sucediendo desde el miércoles cuando también en un hecho de absoluta imprudencia y negligencia, que constituye otro delito, intentaron sabotear el proceso de vacunación del personal esencial cuando se estaba vacunando a los policías, y no contentos con eso fueron al hospital y originaron destrozos dentro del Departamento de Enfermería”.

El personal de Salud lleva vacunadas a más de 9 mil personas, alcanzando al 90% de los trabajadores de la Salud y a más del 80% de los mayores de 80 años, siguiendo por la Policía, y el personal docente, previsto para el próximo lunes, para luego abarcar a los auxiliares y demás.

Para finalizar, Aballay pidió “llevar tranquilidad a la población” marcando que “vamos a continuar con nuestro plan trazado para vacunar a todos, pero es importante que sepan también que esta planificación que viene siendo discutida desde el inicio, se ve amenazada”.

“Es increíble, doloroso”

También habló con La Opinión Austral la coordinadora de hospitales, Laura Beveraggi, quien llevó adelante la negociación con los contratados temporales. Al cierre de esta edición, la funcionaria se encontraba conmovida por “el nivel de violencia” de los manifestantes.

“El impacto que tiene la irrupción de este grupo es tremendo, porque la logística de distribución de la vacuna requiere de todo un respaldo administrativo y un resguardo que se debe hacer antes de salir a la ruta”, dijo, marcando que para trasladar las dosis hay un minucioso proceso en el que, algo que sale mal, puede significar la inutilización de la vacuna.

“Las vacunas son un bien del Estado, que está la servicio de la gente y retrasar la vacuna, es retrasar la recuperación de la inmunidad comunitaria”.

Por otro lado, Beveraggi indicó que el intento de ingresar al área donde se sostiene la cadena de frío dentro el hospital “puede llevar a la pérdida de vacunas, que es la pérdida de la posibilidad de vivir de alguien. Es exponer y dañar a alguien, es gravísimo, sin contar con que el hospital es un bien del Estado, la vacuna es de la gente y nosotros somos custodios y no podemos poner en peligro ese bien”.

Con el Ministerio tomado, no sólo no se puede organizar la distribución de las dosis hacia los distintos municipios, sino que tampoco la distribución de los elementos de protección personal, al tiempo que se demoran trámites.

Perder las vacunas es perder la posibilidad de vida de alguienCompartir

“Cuando intentaron abordar el Centro Cultural, había pacientes adultos mayores, no le cabe en la cabeza a nadie y eso no representa a los trabajadores de Salud que abren la mañana, que cumplen con su trabajo”, insistió la funcionaria provincial, que además comentó que mientras se realizaba una cirugía oncológica que hace tiempo no se hacía y que requiere gran complejidad, “estas personas irrumpieron en esa situación. Es dolorosísimo pensar que no pudimos salir a repartir las vacunas porque no pudimos armar la logística prevista para eso, y que no continúe la vacunación porque se puede dañar la cadena de frío. Es increíble, muy doloroso”, se lamentó.

Se conoció que el grupo que será denunciado a través de la Fiscalía de Estado, realizará una conferencia de prensa a las 11 horas del viernes para “visibilizar” su reclamo

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