Artesana mapuche ofrece su producción en el centro y cuenta parte de su historia en el pueblo originario

Artesana mapuche ofrece su producción en el centro y cuenta parte de su historia en el pueblo originario

Es una vecina del barrio Rotary 23, que se reconoce como miembro del pueblo Mapuche. Vende artesanías para vivir. Le contó a El Caletense que se están recuperando territorios y que la represión y persecución no es cosa del pasado.

Valeria Padillaqueo protagonizó una de las fotos más representativas de la segunda marcha por el agua. Llevaba consigo un cartel en lengua mapuche, cuya traducción sería “somos agua”. Ella es artesana, realiza tejidos y los vende sobre una manta en el centro de la ciudad. También vende plantas y “hago lo que se pueda, para llevar comisa a mi casa”.
La mujer, que ronda los 40 años, se reconoce parte del pueblo Mapuche, y se refirió a parte de su historia en una entrevista con El Caletense. Se la puede encontrar, día por medio, en el área de tienda Goy.

“Soy Mapuche, mi papá y mi mamá lo son. Nacidos en Esquel (Chubut). Mis abuelos igual. Mi papá pertenece a la comunidad del Boquete Nahuelpan, que en 1937 fue desalojada. Como siempre, la historia de represión y de opresión con los pueblos originarios; y concretamente – en este caso – con el pueblo mapuche. Terminamos viviendo en el barrio Ceferino, qué es un barrio marginal de Esquel; en donde nací”, relató.
Agregó que parte del “lof” al que pertenecía su padre, se mudó a esa barriada esquelense, y otra parte hizo lo propio con destino a Lago Rosario. “Mi mamá nació en el río Percy. Siempre hubo varias comunidades pero también mucha represión. La forma en Argentina, con la conquista del desierto, además de querer exterminarnos fue dividirnos. De esa forma, evitaron que aprendamos nuestro idioma, nuestra cultura”, dijo.

Valeria trajo a colación que en Chile, el proceso en contra de su pueblo fue un poco distinto, e identificó que si bien se lo reprimió, no fue dividido sino “reducido a un espacio más chico. Acá, en cambio, nos dispersaron por todos lados. Ahora se está reconstruyendo el puelmapu, que es el que está de este lado de la cordillera, en Argentina”.
Por otra parte, en relación a la problemática de la tierra, explicó que esa reconstrucción, pasa en parte por la recuperación de territorio. Apuntó en contra del proceso de reparto de la tierra entre terratenientes y habló de la realidad actual.
“Está lleno de terratenientes. Benetton, sin ir más lejos, tiene más de un millón de hectáreas en la zona de Cushamen (Chubut). Eso es todo territorio mapuche. De ese millón de hectáreas, una comunidad recuperó 60. Fueron reprimidos, hostigados, violentados. No sé si la gente tiene mucho conocimiento de esto, pero la verdad que no es historia pasada sino que está pasando en el presente. Seguimos siendo reprimidos, hostigados y asesinados en ambos estados, tanto en Chile como en Argentina”, expresó.


La artesana sintetizó que la “nación Mapuche” es un pueblo que no pertenece a un solo país. Mencionó la controversia sobre el origen de la etnia y apuntó: “se discute si somos chilenos o argentinos. Somos un solo pueblo, que estamos divididos en ambos países, ya estábamos acá antes que existieran estos países. Yo nací en Esquel pero me mude a Jaramillo porque mi papá vino a trabajar como peón rural. Acá hay muchas estancias pero ningún propietario es Mapuche, o Tehuelche. En ese momento eran todos europeos”.
Por otra parte, destacó que las nuevas generaciones están más interesadas en reconocerse como miembros de su cultura. Destacó que sus cuatro hijos (19, 13, 9 y 3) tienen plena conciencia acerca de su origen. “Ellos me acompañan a las comunidades, en donde se aprende sobre nuestra cultura, asisten a las ceremonias, y van reconociéndose. Antes era más difícil, porque al originario se lo trataba mucho peor, siempre denigrado y siempre sirviente. Hoy está cambiando. Mis hijos están aprendiendo el idioma”, dijo.

Finalmente, expresó que su familia se está preparando para una ceremonia que tendrá lugar en febrero, que celebra el “levantamiento de la machi”. Se trata de una autoridad ceremonial, que no surgía de este lado de la cordillera desde el año 1900 y que lo hizo en un territorio recuperado.
Lo destacó como un hito en la historia moderna de su pueblo, y subrayó: “Argentina es esto, es de piel marrón. De a poco se está visibilizando más. Acá es más difícil porque si bien hay comunidad, no hay territorio. Pero somos muchos los mapuches, tehuelches y de otros pueblos del norte”, culminó.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

A %d blogueros les gusta esto: