Al menos 20 golpes en la cabeza recibió Ángel antes de fallecer
La investigación por la muerte de Ángel, el niño de 4 años fallecido en Comodoro Rivadavia, dio un giro estremecedor en las últimas horas tras conocerse el informe preliminar del Cuerpo Médico Forense, que confirmó que el menor murió como consecuencia de una violencia extrema y sostenida.
Según la autopsia, el niño recibió al menos 20 golpes dirigidos exclusivamente a la cabeza, lo que le provocó un edema cerebral hemorrágico generalizado que derivó en un paro cardiorrespiratorio. Los peritos concluyeron que se trató de una “muerte neurológica producto de una violencia focalizada, repetida y brutal”, descartando por completo la hipótesis inicial de una descompensación en el hogar.
El informe forense detalló que, si bien los impactos no generaron fracturas óseas visibles, sí transmitieron la energía suficiente para causar un daño cerebral irreversible. Además, los especialistas no descartan que haya existido un mecanismo de asfixia complementario, pese a la ausencia de marcas externas en el cuello.
A partir de estos elementos, la causa pasó formalmente a investigarse como homicidio agravado.
En este marco, el fiscal Facundo Oribones y la funcionaria Diana Guzmán dispusieron la detención de la madre del menor, Mariela Altamirano, y su pareja, Michel Kevin González, quienes permanecen imputados como presuntos coautores del homicidio agravado.
La causa se agrava con nuevas sospechas: el abogado querellante Roberto Castillo señaló que los acusados habrían intentado eliminar pruebas, incluso quemando prendas del niño tras su muerte.
En paralelo, la Justicia dispuso medidas de protección para la hija de seis meses que la pareja tiene en común, quien fue apartada del entorno familiar mientras avanza la investigación.





