Conmebol sancionó a Boca con una multa millonaria por actos racistas en La Bombonera
Boca Juniors fue sancionado por la Confederación Sudamericana de Fútbol con una multa de 100.000 dólares tras los actos racistas registrados durante el encuentro ante Cruzeiro por la Copa Libertadores disputado en La Bombonera.
La penalidad económica fue aplicada luego de que un simpatizante xeneize realizara gestos discriminatorios desde las tribunas del estadio Alberto J. Armando. Según el informe disciplinario, los hechos ocurrieron en medio de provocaciones y expresiones xenófobas provenientes de un parcial del conjunto brasileño.
Ante la gravedad de los episodios, el Tribunal de Disciplina de Conmebol resolvió aplicar el principio de equidad y sancionó también a Cruzeiro con una multa de 100.000 dólares, en una decisión que refuerza la política de tolerancia cero frente a conductas discriminatorias en las competencias continentales.
La sanción encendió las alarmas en Boca, ya que una reincidencia podría derivar en medidas más severas, como clausuras parciales o totales de La Bombonera en futuros compromisos internacionales.
Campaña de concientización en La Bombonera
Tras conocerse los antecedentes disciplinarios, la dirigencia de Boca impulsó una campaña institucional de concientización bajo el lema “El respeto es titular”, durante el último partido internacional frente a Universidad Católica.
La iniciativa incluyó publicaciones en redes sociales oficiales, mensajes en las pantallas gigantes del estadio y cartelería electrónica dentro de La Bombonera para promover conductas respetuosas entre los hinchas.
Además, los jugadores titulares de Boca y la delegación visitante participaron de la campaña exhibiendo un cartel alusivo durante la ceremonia previa al encuentro.
Otra multa por incumplir protocolos televisivos
Además de la sanción por racismo, Conmebol aplicó otra multa de 5.000 dólares a Boca Juniors por incumplir el protocolo oficial de prensa y televisión establecido para la Copa Libertadores.
La infracción ocurrió tras el partido de vuelta disputado en Brasil, donde Boca cayó 1 a 0 frente a Cruzeiro. Según detalló el informe del veedor, integrantes de la delegación xeneize no realizaron las entrevistas rápidas obligatorias, conocidas como “flash interviews”, destinadas a las cadenas internacionales con derechos televisivos del certamen.
La suma de ambas penalidades representa un nuevo llamado de atención para Boca en el ámbito internacional, tanto por cuestiones disciplinarias como por el cumplimiento de los compromisos comerciales exigidos por Conmebol.





