Denuncia en el fútbol femenino: jugadoras de la Selección Argentina acusan a Diego Guacci por abuso
Un nuevo escándalo sacude al fútbol femenino argentino: cinco jugadoras que pasaron por la Selección decidieron romper el silencio y denunciar públicamente a su exentrenador Diego Guacci por presunto acoso y abuso sexual, en un caso que había sido cerrado previamente por la FIFA por falta de pruebas.
Las denuncias se remontan a hechos ocurridos entre 2012 y 2017, cuando Guacci dirigía en clubes como River, UAI Urquiza y en selecciones juveniles. Según relataron las futbolistas, durante ese período vivieron situaciones de hostigamiento, comentarios sexuales inapropiados, manipulación y conductas que generaban un clima de miedo dentro de los planteles.
Cuatro de las jugadoras (Luana Muñoz, Gabriela Garton, Aldana Cometti y Camila Gómez Ares) decidieron dar su nombre, mientras que una quinta denunciante se mantiene en el anonimato. Todas coinciden en describir un “calvario” marcado por situaciones de abuso de poder por parte del entrenador.
La denuncia formal había sido presentada en 2021 ante la FIFA a través del sindicato internacional de futbolistas. En ese proceso, incluso se llegó a recomendar una sanción por posibles incumplimientos éticos. Sin embargo, el caso fue finalmente cerrado al considerarse que no había pruebas suficientes para confirmar los hechos, aunque el propio informe dejó en claro que esto no implicaba que las acusaciones fueran falsas.
Tras ese cierre, el conflicto no terminó. Por el contrario, escaló en la Justicia argentina. Guacci inició acciones legales para que se declare su inocencia y, junto a su esposa, demandó a las jugadoras por daños y perjuicios por una suma millonaria. En respuesta, las futbolistas avanzaron con nuevas presentaciones judiciales, mientras también se investiga una causa por presuntas calumnias e injurias en el marco del enfrentamiento.
Las jugadoras aseguran que decidieron hablar ahora luego de haber sido expuestas durante el proceso y con el objetivo de visibilizar lo ocurrido y evitar que se repitan situaciones similares en el fútbol femenino. El caso vuelve a poner en el centro del debate la falta de mecanismos efectivos de protección para las deportistas y el rol de las instituciones frente a denuncias de este tipo.





