El Gobierno Nacional descontará los días a los empleados públicos que se adhieran a paro de ATE
El conflicto entre el Gobierno nacional y los trabajadores estatales volvió a escalar este miércoles luego de que la administración de Javier Milei confirmara que descontará el día a los empleados públicos que adhieran al paro convocado por Asociación Trabajadores del Estado. La medida generó un nuevo foco de tensión política y sindical en medio del debate por la reforma laboral que impulsa el oficialismo y de una masiva movilización encabezada por ATE en la Ciudad de Buenos Aires.
La protesta incluyó el retiro de los trabajadores de sus puestos laborales desde las 11 de la mañana, una concentración frente al ex Ministerio de Trabajo y un acto central durante el mediodía. Desde el gremio aseguraron que miles de personas participaron de la movilización para reclamar la reapertura inmediata de paritarias y una recomposición salarial frente a la pérdida del poder adquisitivo que, según denunciaron, acumulan los empleados públicos en los últimos dos años.
El secretario general de ATE, Rodolfo Aguiar, apuntó directamente contra la reforma laboral que prepara el Gobierno y la vinculó con el reciente acuerdo comercial entre Argentina y Estados Unidos. “Trabajar más y por menos plata para abaratar los costos del saqueo”, expresó el dirigente sindical, quien además sostuvo que sin huelga ni movilización “no se podrá frenar” el avance de las medidas oficiales.
Aguiar también explicó que la movilización hacia el ex Ministerio de Trabajo tuvo como objetivo denunciar un supuesto intento del Gobierno de modificar áreas vinculadas a controles laborales y fiscalización. Según afirmó, la administración nacional busca “desmantelar” sectores clave para facilitar cambios en la legislación laboral y reducir controles sobre las patronales.
En paralelo, la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, endureció el discurso contra el gremio y presentó una denuncia judicial contra Aguiar por supuestas amenazas al orden constitucional y a la vida democrática. La presentación se originó luego de declaraciones del sindicalista donde afirmó que era su “trabajo provocar la crisis de este Gobierno”.
Bullrich advirtió públicamente que las fuerzas de seguridad responderán si durante la protesta se registran hechos violentos o cortes fuera del protocolo antipiquetes. “La manifestación es en la vereda y de forma pacífica”, señaló la funcionaria, al tiempo que responsabilizó al dirigente sindical por posibles incidentes.
Desde ATE rechazaron las acusaciones y aseguraron que las declaraciones fueron sacadas de contexto. El propio Aguiar respondió responsabilizando al Gobierno por cualquier situación que pudiera ocurrir durante la movilización.
Mientras tanto, el conflicto continúa creciendo en un escenario marcado por la discusión de la futura reforma laboral, que el oficialismo prevé enviar próximamente al Congreso junto con otros proyectos clave como la reforma tributaria, el nuevo Código Penal y el Presupuesto nacional.





