Jubilaciones en abril: suben por inflación, pero el bono congelado vuelve a recortar ingresos
Las prestaciones que paga la ANSES tendrán en abril un aumento del 2,9%, en línea con el último dato del INDEC. Sin embargo, el congelamiento del bono de hasta $70.000 vuelve a impactar de lleno en quienes menos cobran, reduciendo la mejora real.

El haber mínimo pasará a $380.319,31 (sin bono), mientras que el máximo llegará a $2.559.188,40. En mano, tras descuentos, los ingresos irán aproximadamente desde $368.909 hasta $2.417.046. Para quienes perciben la mínima con bono, el total será de $438.909 netos.
Un aumento que no alcanza
Aunque el ajuste sigue la inflación mensual, en la práctica no todos reciben lo mismo. Quienes dependen del bono verán una suba efectiva de apenas 2,45%, por debajo del índice general.
Esto profundiza una tendencia: en el último año, los haberes mínimos con bono aumentaron un 26,6%, mientras que la inflación acumulada fue mayor, generando una pérdida de poder adquisitivo estimada entre 4% y 5%.
El peso del bono congelado
El refuerzo de $70.000, que se mantiene sin cambios desde marzo de 2024, es clave para los ingresos más bajos. Si ese monto se hubiera actualizado por inflación, hoy rondaría los $198.000.
De haberse aplicado esa actualización, el ingreso mínimo total superaría los $578.000, es decir, casi un 30% más que lo que efectivamente se cobrará en abril.
Actualmente, alrededor de 2,96 millones de jubilados del sistema contributivo perciben el haber mínimo, a los que se suman beneficiarios de pensiones no contributivas.
Otras prestaciones también suben
El ajuste del 2,9% también impacta en otras asignaciones:
AUH (Asignación Universal por Hijo): $136.666 por hijo (se cobra el 80% mensual).
Hijo con discapacidad: $445.002.
PUAM: $304.255 (sin bono).
Pensión por invalidez: $266.223.
Además, se actualizan los aportes previsionales, los salarios mínimos y máximos para contribuciones, y el valor de las cuotas de moratorias.
Una carrera que sigue perdiendo
El esquema actual mantiene a las jubilaciones corriendo detrás de los precios. Si bien los ajustes mensuales acompañan la inflación reciente, el atraso del bono genera una brecha cada vez mayor para quienes dependen de los ingresos más bajos.
En este contexto, abril vuelve a mostrar una mejora nominal, pero con impacto desigual y sin lograr recuperar el poder de compra perdido.





