La impunidad avanza y el TSJ no responde: La Justicia no está a la altura en Santa Cruz
Un nuevo operativo en la zona norte volvió a dejar en evidencia un problema que ya no se puede esconder. En Pico Truncado, la División Operaciones Rurales de Caleta Olivia aprehendió a varias personas en un procedimiento por presunta caza furtiva. Tenían vehículos, armas de fuego, carne faenada y se secuestró una motocicleta.

Pero esto no es un hecho aislado.
Según versiones que circulan en la zona, algunos de los involucrados estarían vinculados también a otros delitos, como el robo de cobre. Es decir, se trata de conductas reiteradas que desde hace tiempo vienen generando preocupación entre vecinos, productores y comerciantes.
Y lo más grave no es solo el delito. Es lo que pasa después.
La policía actúa, interviene y detiene. Pero a los pocos días, muchos de los implicados vuelven a estar en la calle como si nada hubiera pasado. Sin controles firmes, sin consecuencias claras y sin una respuesta judicial que lleve tranquilidad.

En la zona lo dicen sin vueltas:
“La policía los agarra y la Justicia los suelta. Siempre pasa lo mismo.”
La advertencia no es nueva. El año pasado, las Sociedades Rurales ya habían alertado sobre el crecimiento del abigeato y reclamaron una aplicación más firme de la ley. Sin embargo, lejos de mejorar, la situación continúa y en algunos casos se agrava.
Ingresos a campos privados, personas armadas, hechos reiterados y una Justicia que no está dando respuestas a la altura de lo que está pasando.
El resultado es claro: crece la sensación de desprotección en toda Santa Cruz. Porque cuando la Justicia no acompaña, las familias quedan solas. Y cuando quienes deben impartir justicia parecen más enfocados en sostener privilegios y salarios millonarios que en garantizar orden y seguridad, lo que crece no es solo el delito, sino la impunidad.
Y esto no es un problema ajeno.
Hoy le pasa a otro. Mañana le puede tocar a cualquiera.





