Los salarios volvieron a perder contra la inflación en el arranque de 2026
Según datos del INDEC, los sueldos registrados aumentaron 2% en enero, por debajo del 2,9% de inflación, lo que confirma que el poder adquisitivo continúa rezagado frente al avance de los precios.

Los salarios registrados volvieron a ubicarse por debajo de la inflación en el inicio de 2026, de acuerdo con el último informe del INDEC. En enero, los ingresos formales crecieron 2% respecto a diciembre, mientras que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) marcó un alza del 2,9%, profundizando la pérdida de poder adquisitivo.
El comportamiento fue dispar entre los distintos sectores. Los trabajadores del sector privado no registrado encabezaron las subas con un incremento del 4,4%, aunque este dato presenta un rezago estadístico de cinco meses. En tanto, el sector privado registrado mostró una mejora del 2,1% y el sector público avanzó apenas 1,8%.
En términos interanuales, la tendencia también refleja un atraso frente a la inflación. El índice general de salarios creció 29%, por debajo del 32,4% que acumuló el IPC en el mismo período. Dentro de ese esquema, el sector privado registrado aumentó 28,5% y el sector público 30%. Por su parte, los ingresos informales registraron una suba del 80,6%, aunque deben compararse con una inflación anual menor correspondiente a meses anteriores.
Las cifras muestran que, pese a cierta recuperación, los salarios aún no logran compensar la pérdida acumulada de los últimos años. El economista de la Fundación Libertad y Progreso, Tomás Amerio, señaló que la mejora del salario real “está en curso, pero todavía no alcanza para revertir el deterioro previo”.
Una brecha que se arrastra desde 2017
El análisis de largo plazo refuerza esta tendencia. En los últimos años, tanto los salarios como los precios crecieron de manera significativa, multiplicándose más de 70 veces. Sin embargo, la inflación avanzó a un ritmo mayor.
Desde septiembre de 2017 hasta diciembre de 2025, el salario promedio del sector privado formal pasó de $20.974 a más de $1,6 millones, lo que representa un incremento nominal del 7.529%. En ese mismo período, la inflación acumulada fue del 8.509%, superando a los ingresos en 980 puntos porcentuales.
Esta diferencia se traduce en una caída estimada del 11,38% en el poder adquisitivo promedio. Para mantener el mismo nivel de consumo que en 2017, el salario debería ubicarse por encima de los $1,8 millones.
El impacto es aún más evidente en bienes esenciales. Mientras que en 2017 un sueldo permitía comprar casi seis canastas de productos básicos, en 2025 solo alcanza para menos de cinco, lo que implica una reducción del 17,4% en la capacidad de compra.
Expectativas para 2026
De cara a los próximos meses, algunas proyecciones privadas anticipan una posible mejora en determinados segmentos. Según un informe de la consultora Randstad, las empresas prevén aumentos promedio del 17,5% para empleados fuera de convenio durante el primer semestre de 2026.
En un contexto de menor inflación proyectada —alrededor del 12% para ese período—, estos ajustes podrían traducirse en una leve recuperación del salario real para ese grupo específico de trabajadores.
El relevamiento también muestra cambios en la dinámica de actualización salarial: el 31% de las empresas opta por revisiones trimestrales, el 22% por ajustes semestrales y un 15% mantiene actualizaciones mensuales. Esta tendencia refleja un escenario de menor volatilidad, aunque todavía marcado por la necesidad de equilibrar costos y retener talento.
A pesar de estas señales, los datos actuales indican que la recuperación del poder adquisitivo sigue siendo parcial y desigual, en un contexto donde la inflación continúa marcando el ritmo de la economía argentina.
Fuente: Infobae





