Más de la mitad de los argentinos no accede a servicios básicos, pese a mejoras en otros indicadores
Los últimos informes publicados por el INDEC muestran una realidad económica con contrastes: mientras algunas variables como ingresos y actividad registraron mejoras durante 2025, otros indicadores clave evidencian un deterioro en las condiciones de vida.
Uno de los datos más preocupantes es el acceso a servicios públicos esenciales. En el segundo semestre de 2025, el 52,9% de la población no contó con acceso simultáneo a gas de red, agua corriente y cloacas. Esto representa un aumento respecto al 51,6% del primer semestre del mismo año y también frente al 51% aproximado de la segunda mitad de 2024. Se trata, además, del segundo peor registro desde que comenzó la serie en 2016, solo superado por el 53,6% de 2020.
En términos absolutos, la situación también empeoró: la cantidad de personas sin acceso a al menos uno de estos servicios pasó de 24,48 millones a 25,22 millones en apenas seis meses, lo que implica que más de 743 mil argentinos se sumaron a esta condición. La tendencia es similar al analizar los hogares, donde el 47,3% no dispone de los tres servicios básicos, con un incremento tanto semestral como interanual.
Al desagregar los datos, el acceso al agua corriente es el menos problemático, aunque aún el 10,3% de la población carece de este servicio. La situación es más crítica en cloacas, donde el 30,5% no tiene conexión a la red pública. En cuanto al gas, solo el 60,5% de los argentinos cuenta con red domiciliaria, mientras que el resto depende de alternativas como garrafas.
Pese a este panorama, algunos indicadores sociales mostraron mejoras. El porcentaje de personas en hogares con saneamiento inadecuado descendió al 14,1%, reflejando una evolución positiva frente a mediciones anteriores. En cambio, el hacinamiento crítico se mantuvo prácticamente estable en torno al 3,5%, aunque mejoró respecto al 4,2% registrado a fines de 2024.
Los datos reflejan que, aunque ciertos aspectos económicos muestran recuperación, persisten problemas estructurales vinculados a la infraestructura y el acceso a servicios básicos, que continúan afectando a millones de argentinos.





