Policia detenido por abusar sexualmente de su hermana
Un policía de 29 años fue detenido en la localidad mendocina de Palmira, departamento de San Martín, acusado de haber abusado sexualmente de su hermana durante varios años. En el mismo operativo también fue arrestado su padre, quien enfrenta acusaciones similares por parte de la misma víctima.
La causa tomó un giro clave a partir de una prueba genética realizada durante la investigación. Según trascendió, el ADN del efectivo policial presentó una coincidencia del 99% con el de un niño de 10 años, hijo de la denunciante. Este resultado abrió una nueva línea de investigación para determinar las responsabilidades penales de los acusados y esclarecer los hechos denunciados.
De acuerdo con la denuncia presentada recientemente por la mujer, los abusos ocurrieron durante años dentro del ámbito familiar y recién ahora pudo exponer la situación ante la Justicia. A partir de su declaración, la fiscalía comenzó a reunir pruebas y avanzar con distintas medidas investigativas.
Según la información difundida por medios mendocinos, tanto el padre como el hermano de la víctima habrían abusado sexualmente de ella en distintos momentos. La pericia genética habría permitido descartar que el padre sea el progenitor del menor, orientando la investigación hacia el efectivo policial como posible padre biológico del niño.
Durante la mañana del jueves se realizaron allanamientos en Palmira que culminaron con la detención de ambos acusados. En los procedimientos también se secuestró el arma reglamentaria calibre 9 milímetros asignada al policía, además de varias municiones que quedaron incorporadas a la causa.
El caso generó una fuerte conmoción en Mendoza debido a la gravedad de las acusaciones y a que uno de los detenidos se desempeñaba como integrante de la Policía Rural provincial. Ambos quedaron a disposición de la Justicia mientras continúan las pericias y la recolección de pruebas.
La denuncia volvió a poner en agenda las situaciones de violencia y abuso que permanecen ocultas durante años dentro de los entornos familiares y que, en muchos casos, recién salen a la luz cuando las víctimas encuentran las condiciones necesarias para denunciar y acceder a la protección judicial.





