“Queremos que Cortijo dé la cara”: fuerte reclamo de aguateros en Caleta Olivia
En medio del conflicto por la distribución de agua en Caleta Olivia y las restricciones impuestas en los cargaderos, proveedores del servicio salieron a expresar su preocupación y reclamar soluciones ante una situación que, aseguran, afecta tanto a su fuente laboral como a gran parte de la comunidad.
Durante su participación en el programa “Vengan de a Uno”, en los estudios de Somos Santa Cruz, los aguateros Javier Roa y Pedro Brelis expusieron el impacto de las medidas adoptadas por el Gobierno provincial y Servicios Públicos, que limitan el acceso al agua para quienes la comercializan, en el marco de controles por habilitaciones y condiciones sanitarias. Sin embargo, sostienen que las restricciones alcanzan también a quienes cumplen con los requisitos.
Según explicó Pedro Brelis, tras una reunión con autoridades del organismo, la directiva sería clara: “la orden es que no le den agua a los aguateros, que es solamente para las industrias y las escuelas, pero no para el vecino común”. En ese sentido, cuestionó con dureza la postura oficial y apuntó directamente contra el presidente del área: “El no es nadie”, “no se pone en los zapatos del ciudadano común” y reclamó: “queremos que Cortijo dé la cara”.
Además, Brelis puso en duda los argumentos que vinculan a los aguateros con la crisis del servicio: “¿Por qué crearon esa discordia que el problema del agua somos nosotros? Hace dos meses no cargamos agua y el pueblo sigue sin agua”, y agregó: “el presidente de Servicios Públicos no conoce la realidad de Caleta”.
Por su parte, Javier Roa remarcó que el sector también representa una actividad económica clave: “tenemos trabas para trabajar”, afirmó, y explicó que existe una tarifaria vigente para la compra de agua, pero aun así no pueden acceder al recurso. “El cargadero está abierto, vamos y queremos comprar, pero nos dicen que no hay para nosotros, mientras sí hay para escuelas y pesqueras”, sostuvo.
Roa también planteó el impacto que esta situación genera en otros sectores: “todos los emprendimientos necesitan agua, peluquería, carnicería, verdulería, panadería… no solo las pesqueras y las instituciones”, y cuestionó: “¿cuál es la diferencia entre una gran industria y un emprendedor, si ambos quieren llevar comida a su casa?”.
En la misma línea, rechazó las acusaciones sobre irregularidades en la actividad: “Cortijo dijo que robamos el agua y no es así”, y aclaró: “tenemos todo vigente, todo en regla, lo que no tenemos es contrato”.
Finalmente, advirtió sobre el clima social que genera el conflicto: “están poniendo el pueblo contra el pueblo”, y aseguró que, pese a los intentos de diálogo, no hay avances concretos: “hay comunicación pero no solución… ellos nos escuchan, nos atienden, pero no hay solución. Ellos hacen lo que el señor gobernador les dice que hagan”.
Ambos coincidieron en que buscan una instancia de diálogo directo con las autoridades, especialmente con el presidente de Servicios Públicos, con el objetivo de encontrar una salida que permita regularizar la actividad y garantizar el acceso al agua para todos los sectores de la comunidad.





