
Tras el repudio social, avanza la causa por la demolición del monumento a Bayer en Río Gallegos
La polémica demolición del monumento a Osvaldo Bayer en el ingreso norte de Río Gallegos llegó finalmente a los tribunales. Ayer, en el Juzgado Federal, el exfuncionario de Vialidad Nacional Paulo Croppi fue formalmente imputado por el delito de daño agravado, tras la denuncia presentada meses atrás por familiares del historiador, descendientes de los protagonistas de la Patagonia Rebelde y el municipio.
El hecho ocurrió el pasado 25 de marzo, cuando personal de Vialidad Nacional derribó la estructura emplazada sobre la Ruta Nacional N°3, que daba la bienvenida “a la tierra de la Patagonia Rebelde”. Desde el organismo nacional justificaron la medida al señalar que el monumento “no contaba con permiso, estaba mal ubicado y entorpecía el sector hidráulico”.
La decisión provocó un fuerte repudio social, tanto en la comunidad riogalleguense como en referentes culturales y sindicales de todo el país, que la calificaron como una falta de respeto hacia la memoria histórica y el legado del periodista e historiador.
Frente a la reacción, la Municipalidad de Río Gallegos radicó una denuncia penal en la Fiscalía Federal, apuntando a Croppi por daño agravado y también por incumplimiento de los deberes de funcionario público. A esa presentación se sumaron los herederos de Bayer y familiares de quienes fueron víctimas de la represión durante las huelgas patagónicas de 1921.
En la audiencia de este jueves, el fiscal de Casos Sencillos de la Unidad Fiscal de Río Gallegos formalizó la imputación contra Croppi y fijó un plazo de un año para avanzar con la investigación. Será la Fiscalía Federal de Delitos Sencillos la que lleve adelante el proceso.