Vivía con Barrelier y quedó detenido: las declaraciones que complican a Osvaldo Fasseta por encubrimiento agravado
Osvaldo Fasseta, de 47 años, quedó detenido por encubrimiento agravado en la causa que investiga el femicidio de Agostina Vega. El hombre convivía con Claudio Barrelier, principal acusado del crimen, en la vivienda donde la adolescente habría sido asesinada. Aunque por el momento no está imputado como autor del femicidio, la Justicia sospecha que pudo haber tenido conocimiento de hechos relevantes y no los informó.

Antes de ser detenido, Fasseta brindó entrevistas a medios de comunicación que ahora son analizadas por los investigadores como posibles elementos de prueba. Según la hipótesis judicial, el hombre pudo haber visto, escuchado o advertido situaciones vinculadas al crimen y decidió no comunicarlas a las autoridades.
En una de esas declaraciones, Fasseta relató que el último día que vio a Agostina con vida estuvo junto a Barrelier en un complejo deportivo donde el acusado jugaba al fútbol. Allí también se encontraban la adolescente, su madre y su hermano menor.
Durante ese encuentro recordó una situación que, según dijo, le llamó la atención. Contó que Agostina le pidió a Barrelier su número de teléfono, pero él se negó a dárselo.
El ahora detenido también aseguró que tomó conocimiento de la desaparición de la adolescente a través de la madre de la víctima. “Ella me llama y me dice: ‘Agostina no aparece, Agostina no me contesta‘”, relató.
Sin embargo, una de las declaraciones que más atención generó entre los investigadores fue la relacionada con un extraño cambio que encontró al regresar a la vivienda donde residía con Barrelier.
“Lo único que me llamó la atención fue que me habían puesto una colcha de color clarito en la cama donde yo dormía. Porque cuando yo me retiro del lugar, el sábado a la mañana, las colchas que yo tenía eran grises“, expresó.
Ese detalle cobró relevancia porque una de las líneas investigativas sostiene que el acolchado original podría haber sido utilizado para envolver el cuerpo de Agostina. Por ese motivo, la Justicia analiza si Fasseta advirtió movimientos extraños dentro de la vivienda y optó por guardar silencio.
De acuerdo con la investigación, Fasseta conoció a Barrelier menos de un año atrás en un entorno vinculado a la barra de Instituto de Córdoba. Tras atravesar problemas personales y familiares, el principal acusado del femicidio le habría ofrecido alojamiento temporal en su casa.
Ahora, los fiscales intentan determinar si el hombre solamente omitió información o si su conocimiento de los hechos fue mayor de lo que admitió públicamente. Mientras tanto, continúa detenido por encubrimiento agravado, en una causa que sigue sumando elementos y testimonios alrededor del crimen de Agostina Vega.





