“Antuan no puede esperar”: el desgarrador pedido de una familia por la salud de su hijo de 5 años con pie bot y cardiopatía
La familia de Antuan, un niño de cinco años con Certificado Único de Discapacidad (CUD), hizo público su testimonio para exigir una respuesta urgente por parte de la Caja de Servicios Sociales (CSS). El menor nació en 2021 con ductus persistente —afección cardíaca por la que fue intervenido con éxito a los nueve meses— y pie bot bilateral, condición que requiere un seguimiento traumatológico continuo y especializado.
A pesar de que los primeros tres años de tratamiento (incluyendo yesos semanales, consultas particulares con especialistas y la compra en dólares de tres pares de sandalias ortopédicas importadas) fueron afrontados con recursos propios de la familia, hoy atraviesan un freno burocrático que pone en riesgo la rehabilitación del menor.
Cirugía, traslados inadecuados y falta de seguimiento
A los tres años, la obra social derivó al paciente a Río Gallegos con el profesional Daniel Cini para una cirugía en el pie izquierdo, el de mayor complejidad. Según relataron sus padres, el proceso postoperatorio estuvo marcado por serias irregularidades:
- Falta de atención posquirúrgica y dolor: La colocación del yeso especial (cuyo material fue comprado de forma particular por los padres) se demoró hasta el día posterior a la cirugía, realizándose sin anestesia ni analgesia previa adecuada, lo que provocó un severo sufrimiento al niño.
- Condiciones de traslado perjudiciales: Tras la intervención quirúrgica, la obra social dispuso el retorno a Caleta Olivia en colectivo de línea, en asientos de la parte superior trasera. Los movimientos del vehículo le causaron intensos dolores durante todo el trayecto sin contar con pautas claras de medicación.
- Desatención y pedido de cambio de profesional: Ante la falta de empatía y de un seguimiento clínico riguroso en los controles posteriores, la familia solicitó formalmente el cambio de especialista ante la CSS.
Situación actual y el reclamo de una derivación presencial
- Durante 2025, el menor logró una evaluación presencial donde se estableció la necesidad estricta de realizar controles especializados cada seis meses. Sin embargo, en lo que va de 2026, la indicación médica no se cumplió:
- Regresión física: La kinesióloga a cargo de su neurorrehabilitación (financian de manera privada) advirtió que los pies de Antuan comenzaron a torcerse nuevamente, observándose marcha en garra y falta de apoyo en los talones.
- Evaluación remota insatisfactoria: Como única respuesta, la obra social ofreció una teleconsulta con el profesional Segal. Pese a que la familia envió todos los estudios y videos requeridos de la marcha del niño, no obtuvieron devolución ni pautas de tratamiento.
- Incertidumbre sobre el pie derecho: Los padres remarcan que el pie derecho del menor no recibe evaluación desde hace meses y se desconoce si requiere intervención quirúrgica.
- Urgencia de respuestas: Acompañados por representación legal y tras presentar múltiples notas sin obtener soluciones, los padres exigieron que la Caja de Servicios Sociales otorgue de manera inmediata la derivación presencial ante un especialista y garantice traslados acordes a su condición de salud.





