Bolivia: orden de aprehensión contra Evo Morales por presunto terrorismo y otros delitos
La Fiscalía de Bolivia emitió una orden de aprehensión contra el expresidente Evo Morales, en el marco de una investigación por presuntos delitos de terrorismo, alzamiento armado, atentado contra la seguridad de los medios de transporte, asociación delictuosa, instigación pública a delinquir y atentado contra los servicios públicos, tras los bloqueos que paralizaron el país durante 53 días.
La medida fue dispuesta por el fiscal anticorrupción Brayan Melgar y también alcanza al dirigente de la Central Obrera Boliviana (COB), Mario Argollo, y al líder campesino Vicente Salazar, quien permanece detenido preventivamente desde el 6 de julio.
La causa se originó a partir de denuncias presentadas por el Comité Cívico Pro Santa Cruz y el Ministerio de Gobierno, que responsabilizan a Morales de impulsar las protestas y los más de 100 bloqueos registrados entre mayo y junio en distintos puntos del país.
Según datos oficiales y de organizaciones sociales, los cortes provocaron el desabastecimiento de alimentos, combustibles y oxígeno medicinal, además de dejar un saldo de al menos 22 personas fallecidas, 88 heridas y pérdidas económicas superiores a los 3.000 millones de dólares.
A través de sus redes sociales, Evo Morales rechazó las acusaciones y aseguró que se trata de una persecución política. “No nos van a intimidar. Seguiremos luchando junto al pueblo”, expresó, al tiempo que sostuvo que buscan responsabilizarlo para desviar la atención de la crisis económica y social que atraviesa Bolivia.
El exmandatario permanece en el Trópico de Cochabamba, donde continúa resguardado por sus seguidores, mientras avanza la investigación judicial en su contra. Además, enfrenta otra causa por presunta trata agravada de personas, por la que ya pesa una orden de captura emitida por un tribunal de Tarija.




