Científicos de Argentina y Latinoamérica avanzan en diagnósticos más precisos contra el cáncer infantil
Un importante avance científico impulsado por investigadores argentinos y profesionales de Brasil, Chile y Uruguay logró mejorar diagnósticos y tratamientos en niños con cáncer mediante el uso de secuenciación genómica, una tecnología que permite estudiar el ADN y ARN de los tumores para conocer con mayor precisión cómo actúa la enfermedad.
El trabajo fue desarrollado a través del programa COPPA (Colaboración en Oncología Pediátrica de Precisión en Argentina) y analizó muestras de 38 niños y adolescentes con diagnósticos complejos. Según los resultados publicados en la revista científica Pediatric Blood & Cancer, en el 67% de los casos estudiados en Argentina la información genética obtenida permitió tomar mejores decisiones médicas, confirmar diagnósticos, redefinir riesgos o incluso modificar tratamientos.
La investigación fue coordinada por especialistas del Instituto de Investigaciones en Medicina Traslacional (IIMT) de la Universidad Austral y el CONICET, junto a profesionales de otros países de la región.
La secuenciación genómica es una herramienta que ayuda a “leer” las alteraciones genéticas de los tumores. Gracias a eso, los médicos pueden identificar mutaciones específicas y aplicar tratamientos más personalizados, en lugar de utilizar esquemas generales de quimioterapia para todos los pacientes.
Uno de los puntos destacados del programa fue el trabajo conjunto entre especialistas de distintos países mediante encuentros virtuales llamados “Ateneos Moleculares Interdisciplinarios”, donde oncólogos, patólogos y bioinformáticos analizaban cada caso en profundidad para encontrar la mejor estrategia médica.
Los investigadores remarcaron que este tipo de medicina de precisión ya es habitual en países desarrollados, pero todavía es poco frecuente en América Latina debido a los costos, la falta de infraestructura y las dificultades para acceder a determinadas tecnologías y medicamentos.
Además de los avances médicos, el estudio también expuso varios desafíos pendientes, como la falta de recursos, las complicaciones para trasladar muestras y la necesidad de capacitar más profesionales en medicina genómica.
Los especialistas señalaron que el acceso a este tipo de estudios puede marcar una gran diferencia en enfermedades complejas como el cáncer infantil y destacaron la importancia de seguir impulsando políticas públicas y proyectos científicos que permitan ampliar estas herramientas en toda la región.





