Convivencia democrática y participación adolescente: Susana Pino destacó el valor de escuchar a las nuevas generaciones
En una nueva edición de “Vengan de a Uno”, la secretaria de Infancia de la Municipalidad de Caleta Olivia, Susana Pino, realizó un balance de las distintas actividades que se vienen desarrollando con niños, niñas, adolescentes y familias, y habló sobre la importancia de generar espacios donde sus voces sean escuchadas.
Uno de los principales temas abordados fue la Jornada Provincial de Convivencia Democrática, un encuentro destinado a estudiantes de escuelas secundarias en el que se trabajó sobre distintos aspectos de la Ley 27.801, correspondiente al nuevo régimen penal juvenil.
Durante la jornada participaron representantes del Poder Judicial, de la Defensoría de Niños, Niñas y Adolescentes y equipos vinculados a la implementación del régimen penal juvenil. También se generó un espacio de intercambio entre los adolescentes, Educación y el sistema de protección.
Pino destacó especialmente la participación de los estudiantes y las inquietudes que plantearon durante el encuentro.
“Es muy importante tener de primera mano su voz”, sostuvo, y remarcó que la participación democrática también implica que los adolescentes puedan expresar desacuerdos, plantear dudas y cuestionar las políticas que los involucran.
Entre los temas que surgieron aparecieron situaciones de violencia fuera de los establecimientos educativos, las peleas entre jóvenes y la circulación de videos de esas situaciones en redes sociales. También se abordó la utilización de imágenes manipuladas mediante inteligencia artificial y la vulneración de derechos vinculada a la difusión de contenidos sin consentimiento.
Según explicó Pino, estos encuentros también permiten detectar nuevas necesidades y orientar futuras capacitaciones. En ese sentido, señaló que uno de los temas que actualmente genera mayor interés entre los adolescentes es la construcción de contratos de convivencia dentro de las instituciones educativas.
“La guía que se tiene desde las escuelas es una guía de intervención del docente hacia los alumnos y ellos nos hablan de qué hacemos nosotros con nuestros compañeros”, explicó.
Escuchar para construir nuevas herramientas
La funcionaria también se refirió al proyecto “Pequeños Grandes Artistas”, desarrollado a partir de una capacitación brindada a operadoras convivenciales por la Defensoría Nacional.
El proyecto permitió trabajar con niños para conocer cómo perciben el sistema de protección y cuáles son sus opiniones, utilizando herramientas artísticas como títeres y obras de arte. Actualmente, el grupo trabaja en la elaboración de un cuento caletense.
Pino remarcó que estas iniciativas parten de una premisa central: escuchar a niños y adolescentes para conocer cuáles son sus preocupaciones y necesidades.
Entre los temas que aparecen con mayor frecuencia mencionó el bullying, el uso de pantallas, los buenos tratos, la convivencia y la regulación de las emociones.
Talleres para madres, padres y adultos responsables
Otro de los espacios que continúa desarrollándose son los talleres destinados a madres, padres y adultos responsables.
Actualmente los encuentros cuentan con distintos grupos de participantes y buscan brindar herramientas para acompañar las situaciones cotidianas de crianza.
Según explicó Pino, una de las principales dificultades que plantean las familias es la puesta de límites.
“Se ha desdibujado mucho la puesta de límites”, señaló, y explicó que actualmente existe una necesidad de repensar qué significa establecer un límite saludable y cómo hacerlo respetando los derechos de niños y adolescentes.
En este sentido, destacó que los derechos también están acompañados por deberes y que el rol de los adultos es fundamental para acompañar ese proceso.
La funcionaria también planteó la necesidad de revisar prácticas de crianza naturalizadas y aprender nuevas formas de relacionarse con los niños: “Hay que ir desaprendiendo”.
Un mes marcado por la prevención y la escucha
En el tramo final de la entrevista, Pino realizó un balance de las actividades desarrolladas durante septiembre en el marco del mes de prevención del suicidio, entre ellas la charla destinada a estudiantes denominada “Hay silencios que necesitan ser escuchados”.
La funcionaria relató una situación que, según contó, sintetiza el objetivo de estas intervenciones: una psicóloga del equipo regresó emocionada después de una de las charlas luego de que una adolescente se acercara, le tomara la mano y le agradeciera.
Para Pino, ese tipo de situaciones demuestra que las actividades no deben limitarse a una charla formal, sino que tienen que generar espacios reales de escucha y acompañamiento.
“Los talleres lo que han brindado es escucha”, destacó.
En ese marco, recordó también la existencia de la Línea 102, destinada a brindar escucha y orientación a niños, niñas y adolescentes que atraviesen situaciones complejas o necesiten saber a dónde recurrir.
La secretaria remarcó que el objetivo de los equipos de infancia es acercarse a los jóvenes, escuchar sus inquietudes y acompañarlos, incluso más allá del tiempo formal previsto para una actividad.
“Estos talleres, estos acercamientos tienen que ver con eso: que ellos puedan abrirse y dialogar sobre lo que les está sucediendo”, concluyó.
La entrevista permitió repasar así distintas líneas de trabajo de la Secretaría de Infancia, con un eje común: la participación, la escucha y la construcción de herramientas junto a niños, adolescentes y sus familias.





