Denunció pintadas y amenazas en su casa tras presentar un nuevo espacio libertario
Matías Chrystiuk, referente del Partido Libertario de Río Gallegos, espacio que todavía se encuentra en conformación, denunció haber sido víctima de pintadas, amenazas y agravios en la fachada de su vivienda, luego de regresar de Caleta Olivia, donde el viernes realizó la presentación oficial del nuevo espacio político.
En diálogo con Vengan de a Uno, Chrystiuk contó que al regresar a su domicilio encontró las pintadas en las paredes y decidió realizar la denuncia correspondiente. Según explicó, no pasó nada más, pero cuestionó duramente este tipo de hechos y sostuvo que cualquier amenaza adquiere una gravedad mayor cuando está vinculada con cuestiones políticas.
El dirigente remarcó además su preocupación porque en la vivienda también reside su hijo menor de edad y recordó que anteriormente ya había atravesado situaciones similares, cuando sufrió escraches y llegaron a difundirse datos personales de su hijo, que en ese momento tenía apenas un año.
Chrystiuk vinculó el episodio con el momento político que atraviesa el sector y con la decisión de conformar un nuevo espacio libertario en Santa Cruz, diferente al encabezado actualmente por el diputado Jairo Guzmán, a quien cuestionó públicamente. “Jairo Guzmán no nos representa en absoluto”, afirmó, y mencionó denuncias que según señaló, se encuentran bajo investigación judicial; entre estos hechos figuran falsificación de firmas, patrimonio millonario, etc…
El referente sostuvo que continúan acompañando las ideas del presidente Javier Milei, pero que no coinciden con las formas de conducción de Guzmán. En ese sentido, afirmó que el nuevo partido busca representar esas mismas ideas desde otra estructura política.
Sobre el ataque a su vivienda, Chrystiuk cuestionó el clima político y planteó una coincidencia temporal con el inicio de este nuevo espacio. “A nivel provincial, La Libertad Avanza se ve representada solo con ver la pared de mi casa alcanza”, sostuvo.
También cuestionó lo que considera una política basada en la descalificación permanente del adversario y reclamó respuestas concretas en lugar de enfrentamientos. Para Chrystiuk, la violencia y la exposición de familiares no pueden formar parte de la disputa política, especialmente cuando hay menores involucrados.





