El crédito hipotecario argentino: entre los más bajos de América Latina
Un informe de la consultora Deloitte Econosignal reveló que la Argentina tiene actualmente uno de los niveles más bajos de crédito hipotecario de toda América Latina, un dato que refleja las dificultades históricas del país para sostener financiamiento a largo plazo y el fuerte retraso respecto a otras economías de la región.
Según el estudio, los préstamos hipotecarios en Argentina representan apenas el 1% del Producto Bruto Interno (PBI), una cifra muy inferior a la de países vecinos. En comparación, Chile alcanza el 28% del PBI en créditos hipotecarios, Brasil el 11%, México el 10%, mientras que Perú y Colombia se ubican en torno al 8%.
El informe sostiene que esta situación es consecuencia de décadas de inestabilidad económica e institucional, factores que limitaron el desarrollo de créditos a largo plazo como los destinados a la vivienda. A diferencia de otros préstamos, los hipotecarios necesitan estabilidad financiera, inflación controlada y previsibilidad para que tanto bancos como familias puedan asumir compromisos de pago durante muchos años.
La diferencia también se observa en el total del crédito al sector privado. Mientras Argentina alcanza cerca del 15% del PBI en créditos generales, Chile llega al 104%, Brasil al 76% y Colombia y Perú rondan el 40%. Incluso el promedio de los países de bajos ingresos supera al argentino.
El documento remarca que el crédito hipotecario es el segmento más golpeado por la volatilidad económica del país. Durante años, la inflación alta, las crisis cambiarias y la falta de estabilidad hicieron prácticamente imposible consolidar un mercado hipotecario fuerte y accesible.
Sin embargo, el informe también señala que el atraso podría transformarse en una oportunidad de crecimiento si se mantienen ciertas condiciones económicas. La desaceleración de la inflación y una mayor estabilidad cambiaria registradas desde 2024 comenzaron a generar un escenario más favorable para el desarrollo del crédito, especialmente en sectores como empresas e hipotecas.
En paralelo, la expansión de las fintech y nuevas formas de financiamiento permitió ampliar el acceso al crédito en Argentina, aunque principalmente en préstamos al consumo y tarjetas, dejando todavía muy relegado al financiamiento para vivienda.
Actualmente, dentro del crédito total al sector privado argentino, los préstamos a empresas y a familias representan cerca de 7 puntos del PBI cada uno, mientras que el crédito hipotecario apenas alcanza 1 punto, convirtiéndose en el sector más pequeño del sistema financiero nacional.





