El oficialismo hizo caer la sesión del Senado para evitar la interpelación a Adorni
El bloque de La Libertad Avanza ingresó al recinto pero nunca ocupó sus bancas, dejando caer por falta de quórum la sesión que el propio oficialismo había convocado. La maniobra buscó evitar una eventual votación que habilitara la interpelación al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, en medio de divisiones internas y cruces entre senadores del bloque.
El Senado de la Nación no pudo sesionar este miércoles luego de que La Libertad Avanza decidiera, sobre la hora, no dar quórum para abrir la sesión. Los senadores del bloque oficialista ingresaron al recinto pero permanecieron de pie junto a sus bancas durante los 30 minutos reglamentarios, sin sentarse, lo que impidió alcanzar los 37 votos necesarios para iniciar el debate. El peronismo siguió una conducta similar.
La sesión había sido convocada por el propio oficialismo para tratar el proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada y seis convenios internacionales. Sin embargo, el temor a que la oposición impulsara desde ese mismo recinto la interpelación al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, llevó al bloque libertario a cambiar de estrategia en el último momento.
El nudo del conflicto
El centro del debate era procedimental: el peronismo sostenía que bastaba una mayoría simple para habilitar el tratamiento del artículo 101 de la Constitución Nacional, que regula la interpelación. Patricia Bullrich, en cambio, convocó a una segunda reunión de labor parlamentaria y planteó que se requerían dos tercios para habilitar el tema. Ante la incertidumbre sobre la posición de algunos senadores de la UCR y de bloques provinciales, el oficialismo prefirió no arriesgarse.
Tensiones internas en LLA
La decisión no fue recibida de igual manera por todos los integrantes del bloque. Luego de que Bullrich explicara la estrategia a sus pares, varios senadores que ya se habían sentado se pusieron de pie. Sin embargo, las senadoras Nadia Márquez, Emilia Orozco y Benegas Lynch volvieron a ocupar sus bancas en señal de disconformidad con la conducción de Bullrich, con quien Márquez ya había tenido roces días antes por el pedido a Adorni de presentar documentación. El desconcierto llegó hasta los palcos: Ignacio Devitt, secretario de Asuntos Estratégicos dependiente de Jefatura de Gabinete, seguía la escena sin estar al tanto de lo que iba a ocurrir.
Caída la sesión, Bullrich se comunicó con Casa Rosada y luego recibió en su despacho a varios miembros del bloque, cuyos rostros reflejaban, según la crónica, sorpresa y fastidio a partes iguales.
Cruces entre bloques
Las versiones sobre los responsables se multiplicaron apenas terminó la jornada. El jefe del bloque peronista, José Mayans, apuntó al oficialismo. El presidente del bloque del PRO en el Senado, Martín Goerling, dijo que seguirán insistiendo con su proyecto de interpelación y cruzó a ambos bloques mayoritarios al señalar que peronismo y libertarios parecían haber llegado a algún acuerdo para levantar la sesión. El radicalismo, por su parte, emitió un comunicado asegurando haber cumplido con su responsabilidad y reclamando que la agenda del Senado no puede seguir paralizada por disputas políticas.
Los próximos pasos
El oficialismo anunció que la Comisión de Asuntos Constitucionales sesionará el próximo 1 de julio a las 15:30, con un temario que incluye los dos proyectos de interpelación a Adorni. La comisión tiene 18 miembros y es presidida por La Libertad Avanza, que cuenta con 6 senadores, seguida por el peronismo con 5 y la UCR con 3.





