Mientras el nene murió por al menos 22 golpes, el padrastro pedía buen baño y luz natural en su celda
El caso de Ángel Nicolás López, el nene de 4 años que conmocionó a Comodoro Rivadavia, suma nuevos datos estremecedores tras conocerse detalles de la autopsia y la situación judicial de los imputados.
El informe forense reveló que el niño presentaba al menos 22 lesiones en la cabeza, producto de golpes reiterados en los días previos a su muerte. En la frente se detectaron 12 hematomas de entre 1 y 1,5 centímetros, mientras que en la zona parietal, parte superior y lateral del cráneo, se registraron otras 6 lesiones. Además, se constató una contusión de 2,2 cm en la región temporal (a la altura del oído) y un hematoma en la zona occipital, en la nuca. A esto se suman 7 sangrados internos de mayor tamaño entre el cuero cabelludo y el cráneo, lo que da cuenta de la violencia extrema ejercida.

En paralelo, la causa avanza en el plano judicial. La madre del menor, Mariela Altamirano, fue trasladada en las últimas horas al Instituto Penitenciario Provincial de Trelew, donde cumple prisión preventiva por seis meses.
Por su parte, el padrastro, Michel Kevin González, también imputado en la causa, fue reubicado en la Alcaidía de Comodoro Rivadavia, donde permanece detenido en una celda individual. Según trascendió tras la audiencia, González habría solicitado a sus defensores condiciones específicas de alojamiento, como contar con luz natural y un baño en buen estado, un pedido que generó fuerte indignación teniendo en cuenta la gravedad del caso.
La investigación continúa su curso mientras la sociedad sigue conmocionada por la crudeza de los hechos y las revelaciones que surgen con el avance de las pericias.





