Tras 34 puñaladas, la familia de la víctima sigue esperando el juicio y teme que el acusado quede libre
Gabriela Extremador se presentó este martes en la Cámara Criminal de Caleta Olivia para reclamar que Nelson Saldivia, imputado por el femicidio de su hija, continúe detenido mientras espera la realización del juicio. La familia teme que pueda recuperar la libertad y luego darse a la fuga.

El crimen ocurrió el 17 de noviembre de 2023 en Las Heras, cuando la joven, de 29 años, fue asesinada a puñaladas por su pareja. Según el relato de sus familiares, recibió 34 puñaladas. Era madre de tres hijos, que actualmente tienen 14, 11 y 8 años.
En diálogo con Infocaleta, Gabriela contó que su abogado le informó sobre la posibilidad de que Saldivia quede en libertad, debido a que está próximo a vencerse el plazo de la prórroga de prisión preventiva. Por ese motivo, la familia presentó una nota ante el Tribunal para solicitar que el imputado continúe detenido.
La madre también expresó su preocupación por la demora de la causa. Según explicó, el expediente permaneció cerca de dos años sin avanzar en Las Heras y recién en agosto fue enviado a Caleta Olivia. Actualmente, todavía se esperan los resultados de las últimas pericias forenses, que serán necesarios para avanzar hacia el juicio, que aún no tiene fecha. La familia espera conocer el próximo lunes la decisión sobre la situación de Saldivia.
Además, Gabriela señaló que el acusado es ex pastor y que, según los antecedentes que conoce la familia, ya habría protagonizado situaciones de violencia. También mencionó que tendría otras causas judiciales en Comodoro Rivadavia. Según lo que les habrían informado, al momento del femicidio habría estado bajo los efectos de drogas y alcohol, aunque estas circunstancias deberán ser acreditadas en la investigación.
La causa está caratulada como homicidio calificado agravado por ensañamiento, una figura que contempla la pena de prisión perpetua. La familia reclama que se establezca cuanto antes una fecha de juicio y que el imputado permanezca detenido hasta entonces. “¿Por qué tanto?”, es la pregunta que, según contó Gabriela, se hacen ante una espera que se acerca a los tres años sin que todavía se concrete el debate oral.





