Acusado de tener una hija con una adolescente: Evo Morales no se presentó al juicio y ahora tiene orden de captura
El expresidente de Bolivia, Evo Morales, no se presentó este lunes al inicio del juicio en su contra por una causa de presunta trata agravada de personas y quedó nuevamente en el centro de una fuerte crisis política y judicial en el país. La Justicia boliviana ratificó la orden de captura y suspendió el proceso hasta que el exmandatario comparezca ante el tribunal o sea detenido por la Policía.
La causa investiga una presunta relación que Morales habría mantenido con una adolescente de 15 años durante su presidencia, vínculo del que habría nacido una hija en 2016. Según la Fiscalía, los padres de la menor habrían consentido la situación a cambio de beneficios políticos y económicos.
La audiencia debía realizarse en la ciudad de Tarija, pero Morales no asistió y tampoco estuvieron presentes sus abogados defensores. Ante esa situación, el tribunal lo declaró en rebeldía y ordenó mantener vigente su captura, además de prohibirle salir del país.
Desde la defensa del exmandatario argumentaron que nunca fueron notificados personalmente y aseguraron que la citación fue realizada mediante edictos judiciales publicados oficialmente. Sus abogados sostienen que el juicio es “ilegal” y denuncian una persecución política, afirmando además que el caso ya había sido investigado años atrás bajo otra figura penal y posteriormente archivado.
Mientras tanto, Morales continúa refugiado en la región cocalera del Chapare, considerada su principal bastión político y sindical, donde permanece protegido por cientos de seguidores que realizan vigilias permanentes para evitar un posible operativo policial.
La tensión escaló aún más luego de que dirigentes cercanos al exmandatario advirtieran públicamente que Bolivia podría “convulsionar” si Evo Morales es detenido. Referentes del movimiento cocalero llamaron a mantenerse “en alerta máxima” y amenazaron con movilizaciones masivas en caso de que las fuerzas de seguridad intenten capturarlo.
La investigación había sido reactivada en 2024 bajo la figura de trata agravada de personas, luego de que originalmente se analizara como un caso de estupro. Desde entonces, la Justicia boliviana avanzó con medidas restrictivas contra Morales, quien ya había sido declarado en rebeldía a comienzos de 2025 por no presentarse a otras audiencias judiciales.





