“Este negocio lo voy a cuidar con uñas y dientes”: la comerciante del robo viral habló
Graciela Rolón, la almacenera de San Justo que se enfrentó a una ladrona de 20 años en un forcejeo que quedó registrado en cámaras y se viralizó, brindó más detalles del episodio y reveló que lleva sufriendo robos en su negocio desde hace años. La sospechosa fue detenida horas después, cuando volvió al local a exigir que se borrara el video.
El episodio ocurrió el miércoles por la mañana en el almacén que Graciela Rolón atiende desde hace 40 años en la ciudad santafesina de San Justo. Una joven de 20 años ingresó al local simulando ser clienta y pidió una bebida alcohólica. Cuando la comerciante se dio vuelta para buscarla en la heladera, la sospechosa se abalanzó sobre la caja registradora. “Entonces vine corriendo y tuve que forcejear”, relató Rolón.
El forcejeo fue tan intenso que el dinero cayó al piso y la joven perdió la ropa, quedando desnuda de la cintura para arriba frente a las cámaras de seguridad. Durante el enfrentamiento, la sospechosa golpeó a la comerciante en la cabeza y recibió una reacción similar. Finalmente escapó entre insultos mientras se volvía a colocar la ropa.
La joven volvió dos veces más
Lo que no quedó registrado por las cámaras ocurrió una hora después: la misma mujer pasó por el frente del negocio, se burló de Rolón y se dirigió a la casa de un vecino. Cerca de las 10 de la mañana regresó al almacén para exigir que se borrara el video en el que aparecía sin remera. Ante la negativa de la comerciante, rompió un vidrio del local. Fue entonces cuando el hijo y el nieto de Rolón la interceptaron y la entregaron a la policía.
Una historia de robos repetidos
La comerciante de 64 años, viuda desde hace ocho años y sin otro ingreso fuera del almacén, contó que ya había sufrido al menos siete robos anteriores, varios de los cuales ni siquiera denunció por tratarse de golosinas o cigarrillos. En enero de este año, un delincuente ingresó al local por un pequeño ventiluz en la parte superior de una pared. Ese episodio la obligó a instalar rejas desde adentro, algo que la afectó profundamente: “Quedé en un estado depresivo. Hace 40 años que tengo el negocio y de vieja venir a trabajar enrejada no se justifica”, lamentó.
A pesar de todo, Rolón fue contundente sobre su decisión de seguir adelante: “Este negocio lo voy a cuidar con uñas y dientes. Ellos quieren que yo deje de trabajar. ¿Qué hago si dejo de trabajar? Yo me siento bien trabajando, quiero mi negocio, quiero mi trabajo”. Y cerró con una pregunta que resume su situación: “¿Tengo que cerrar las puertas porque los chicos vienen y me roban? No es justo”.
Tras la difusión del video, Rolón agradeció las numerosas muestras de apoyo recibidas. La joven detenida fue trasladada a una dependencia policial para continuar con las actuaciones judiciales.





